Las imágenes suelen tener bastante peso dentro de una web. Podemos usarlas para enseñar productos, mostrar trabajos, acompañar artículos o darle una identidad más reconocible al sitio. El problema llega cuando alguien descarga esas imágenes y las publica en otra página como si fueran propias.
Si trabajamos con fotografías, ilustraciones o diseños creados por nosotros, esto puede resultar en especial molesto. Por eso conviene conocer algunas formas de proteger imágenes en WordPress y poner un poco más difícil que se reutilicen sin permiso.
Ahora bien, hay que tener algo claro desde el principio y es que, si una imagen está visible en Internet, no existe una protección que impida copiarla al cien por cien. Aun así, sí podemos tomar medidas para dificultar la descarga, dejar claro quién es el autor o evitar que otras webs carguen de forma directa nuestros archivos.
Podemos, por ejemplo, desactivar el clic derecho, añadir una marca de agua, incluir información sobre derechos de autor o bloquear el hotlinking. Cada opción sirve para algo distinto, así que no siempre tendremos que aplicarlas todas.
También puede ocurrir que el problema ya haya pasado y encontremos una imagen nuestra publicada en otro sitio. En ese caso, lo primero sería comprobar dónde se está utilizando y contactar con el responsable de la web. Si no obtenemos respuesta, ya podremos valorar otros pasos.
Eso sí, tampoco conviene convertir la protección en una molestia para quien visita nuestra página. Una marca de agua enorme puede arruinar una fotografía y bloquear ciertas funciones del navegador puede resultar incómodo para usuarios que no tienen ninguna intención de copiar nada.
Lo mejor es adaptar las medidas al tipo de contenido que estamos publicando y al valor que tiene para nosotros. También podemos indicar los créditos del autor de las imágenes cuando corresponda. En esta guía veremos distintas formas de proteger imágenes en WordPress, cómo detectar algunos usos no autorizados y qué podemos hacer para reducir su copia o reutilización sin perjudicar la navegación.
Tabla de contenidos
Cómo comprobar si están utilizando nuestras imágenes sin permiso
Antes de empezar a Proteger Imágenes en WordPress, merece la pena comprobar si alguna fotografía, ilustración o diseño nuestro ya aparece en otra web. Muchas veces no nos enteramos de que una imagen ha sido copiada hasta que alguien nos lo comenta o nos la encontramos por casualidad mientras navegamos. Por eso, hacer alguna revisión de vez en cuando puede venirnos bien, sobre todo si trabajamos con material propio.
Una forma bastante sencilla de empezar es utilizar la búsqueda inversa de imágenes. En lugar de escribir una palabra en Google, subimos la propia fotografía o usamos su dirección para intentar encontrar otras páginas donde aparezca esa imagen o una versión parecida.
Podemos probarlo desde Google Imágenes:
- Entramos en Google Imágenes.
- Abrimos la opción para buscar utilizando una imagen.
- Subimos el archivo o pegamos la URL que estamos utilizando en nuestra web.
- Echamos un vistazo a los resultados y a las imágenes similares que encuentre Google.
- Si aparece alguna página que no conocemos, la abrimos y comprobamos cómo está utilizando el archivo.
No es el único método. Hay herramientas de búsqueda inversa que pueden encontrar imágenes aunque alguien las haya recortado, cambiado de tamaño o realizado pequeñas modificaciones.
Otra cosa que podemos probar es buscar el nombre exacto del archivo. Esto funciona mejor si solemos utilizar nombres propios, como coleccion-verano-marca.jpg, en vez de archivos llamados IMG001.jpg. Si alguien descargó la imagen y la volvió a publicar sin cambiar el nombre, es posible que aparezca en los resultados.
Ahora bien, encontrar nuestra imagen en otra web no significa de forma automatica que haya un uso indebido. Antes de sacar conclusiones, conviene revisar:
- Si la imagen es en realidad nuestra.
- Si dimos permiso para utilizarla en algún momento.
- Si aparece la atribución correspondiente.
- Si procede de un banco de imágenes donde otras personas también pueden tener derecho a usarla.
- Si la web está cargando el archivo desde nuestro dominio.
Este último punto es lo que conocemos como hotlinking. En vez de guardar una copia de la imagen en su propio servidor, la otra página utiliza nuestra URL. Cada vez que alguien visita ese sitio, el archivo se sirve desde nuestro hosting y consume nuestros recursos.
Si vemos un caso que no nos cuadra, conviene guardar alguna prueba antes de hacer nada. Una captura de pantalla, la URL donde aparece la imagen y la fecha en la que la encontramos pueden servirnos más adelante.
Estas páginas pueden proporcionarnos la información y, en caso de tener unas cuantas imágenes, podemos hacer la petición a Google para que ellos mismos se vean afectados por esta copia de archivos, desautorizando los enlaces a sus sitios web.
¿Cuándo actuar frente al robo de imágenes?
Encontrar una fotografía, una ilustración o un diseño nuestro en otra web puede sentar bastante mal, pero no todos los casos son iguales. Antes de reclamar, conviene mirar bien cómo se está usando la imagen y si en realidad existe un problema.
No es lo mismo que alguien comparta una fotografía citando la fuente que ver esa misma imagen utilizada por una tienda para vender sus productos. Tampoco tiene el mismo peso una copia puntual que encontrar varias imágenes nuestras repetidas en otra web.
Podemos plantearnos intervenir cuando ocurre algo como esto:
- La imagen se utiliza con fines comerciales: sobre todo si otra empresa está obteniendo beneficio con fotografías o diseños que hemos creado nosotros.
- No se menciona la autoría: el contenido aparece como propio o no hay ninguna referencia al origen.
- Han eliminado una marca de agua: esto puede ser una señal bastante clara de que se intentó ocultar de dónde venía la imagen.
- Existe hotlinking: la otra web no solo muestra el archivo, sino que además lo carga desde nuestro servidor.
- Forma parte de nuestra marca: por ejemplo, imágenes de producto, infografías propias o material creado para el negocio.
- Puede generar confusión: alguien podría pensar que existe una colaboración, una relación comercial o una autorización que en realidad no existe.
- La copia se repite: ya no hablamos de una sola imagen, sino de varias publicaciones o contenidos utilizados de la misma manera.
Si decidimos reclamar, primero conviene guardar algunas pruebas. Podemos hacer capturas, copiar la URL donde aparece la imagen y conservar también la dirección del archivo original. Tener a mano el archivo fuente y la fecha en la que detectamos el uso también puede ayudarnos.
Después podemos intentar contactar con la persona o empresa responsable de la web. Muchas veces, una petición directa para retirar la imagen o corregir su uso puede ser suficiente. Si no responden o la imagen continúa publicada, entonces ya podemos valorar otras vías, como contactar con el proveedor de alojamiento o utilizar los procedimientos de retirada que correspondan.
Proteger Imágenes en WordPress
Si bien no es posible evitar del todo el robo de imágenes en internet, hay opciones fáciles y otras no tanto que exploraremos para poder solventar la situación complicada, pasando de algo sencillo a ya algo un poco más complicado, de igual forma vamos a verlos enumerados a continuación.
Contacto con el desarrollador del sitio
Si encontramos una imagen nuestra publicada en otra página sin permiso, lo más sencillo suele ser empezar hablando con la persona responsable del sitio.
No siempre hace falta comenzar con una reclamación formal. Puede que quien administra la web no sepa de dónde salió la imagen o que la haya recibido de otra persona pensando que podía utilizarla. Por eso, un mensaje claro puede resolver el problema sin darle más vueltas.
Para localizar un medio de contacto, podemos revisar páginas como Contacto, Aviso legal o Quiénes somos. También merece la pena mirar el pie de página, donde muchas webs muestran un correo, el nombre de la empresa o alguna otra forma de comunicación.
En el mensaje podemos añadir algunos datos para que la situación quede clara:
- La dirección exacta de la página donde aparece la imagen.
- La URL original de nuestro archivo.
- Una breve explicación indicando que la imagen nos pertenece.
- Qué queremos que hagan con ella, por ejemplo retirarla o ponerse en contacto con nosotros para solicitar permiso.
- Un plazo razonable para responder.
No hace falta escribir de forma agresiva desde el primer momento. Podemos explicar que hemos encontrado una imagen propia en su web y que no hemos autorizado ese uso.
Antes de enviar el mensaje, conviene guardar una captura de la página y conservar también una copia del correo. Si más adelante tenemos que seguir reclamando, tendremos constancia de cómo estaba publicada la imagen y de que intentamos resolverlo.
Esto también forma parte de Proteger Imágenes en WordPress. Los ajustes técnicos pueden ponérselo más difícil a quien quiera copiar un archivo, pero si la imagen ya está en otra web, contactar con su responsable suele ser uno de los primeros pasos que merece la pena probar. Webempresa incluye el contacto con el responsable del sitio entre las medidas a considerar cuando detectamos un uso no autorizado de imágenes.
Presentar una queja de DMCA
La mayoría de los usuarios que trabajan con contenido en internet interpretan el DMCA como algo aplicable solo para textos. Sin embargo, también puede ser presentada a Google por hurto de imágenes.
Por desgracia, esto es algo complicado y si la persona está realizando esta acción de manera intencional, volverá a subirla una vez que Google la elimine, por lo que será una carrera de publicar y despublicar.
Para crear una petición, debemos hacerlo mediante el panel de solicitud de DMCA, en el cual, una vez iniciemos sesión, vamos a poder agregar un reclamo de contenido.
Es importante completar todo el contenido con las evidencias de que el contenido de esta otra página, es nuestro.
Agregar panel o información de derechos de autor
Ambas opciones nos vienen bien al momento de encontrar un robo de nuestro contenido o de imágenes, en este caso, pero para prevenir el hurto de imágenes también hay ciertas acciones a realizar dentro de nuestro sitio.
La mayoría de los temas en la actualidad en WordPress nos permiten agregar un aviso de derechos en el área del footer o pie de página, este nos ayuda a que tenga un pequeño texto como:
“Todos los derechos reservados” o “El contenido tiene derechos de autor”.
Este no es más que un recordatorio para aquellas personas que están interesadas en tomar imágenes, para contactar con nosotros en lugar de robarlas.
Desactivar clic derecho en WordPress
Una de las primeras acciones que podemos tomar para prevenir el hurto de imágenes en nuestro sitio es la de deshabilitar el clic derecho en WordPress.
Esto nos ayudará a evitar que las personas puedan hacer el clic derecho sobre la imagen y luego guardarla, para hacerlo teniendo esto activo, ya necesitaría más conocimiento, pero la mayoría de los usuarios no podrán descargar de forma manual las imágenes de nuestro sitio, al menos de forma sencilla.
Vamos a necesitar instalar un plugin, por lo que puedes ver nuestra guía de cómo instalar plugins en WordPress para conocer como hacerlo y poder activar las opciones que vamos a implementar en nuestro sitio.
Estos plugins nos ayudan a desactivar tanto el método tradicional como, por ejemplo, el arrastrar imágenes al escritorio, utilizar control + U, para ver el panel de código, entre otras opciones.
La mayoría de estos plugins solo con activarlos es suficiente; sin embargo, en uno que otro vamos a poder tener un panel donde configurar los ajustes de qué tanto limitar al usuario.
Insertar marca de agua a las imágenes de WordPress
Esta opción nos ayuda a agregar una marca de agua en todas nuestras imágenes, al puro estilo banco de imágenes.
Esta opción puede evitar que las personas utilicen nuestras imágenes de nuestra web y las tomen como si fueran de ellos. Estas imágenes van a tener lo que necesitemos, ya sea el logo o nombre de nuestro sitio, identificando de dónde es originaria.
De manera externa podemos lograr esto con algunos programas como Photoshop o Snagit, aunque tenemos a disposición un plugin para agregar marcas de agua cuando subamos imágenes a la administración de WordPress.
Una vez instalamos este plugin, vamos a tener un nuevo panel en Ajustes > Marca de agua, una vez dentro, tendremos opciones que nos ayudarán a configurar esta marca de agua con lo que necesitemos.
Uso de hotlinking
El hotlinking es el proceso por él que se enlazan imágenes, vídeos, recursos, etc. que están en otra web para hacer uso de los mismos en otra web distinta, y poder usar dichos recursos sin necesidad de descargarlos y subirlos a nuestro hosting.
WordPress nos ofrece varias formas de poder protegernos frente al hotlinking, ya sea por medio de un plugin, Cpanel, o bien de forma directa con un código que agreguemos a nuestro htaccess.
Si utilizamos el método de cPanel, nos va a ocasionar ciertos problemas, ya que por cada carga de página, las imágenes van a ser cargadas desde el servidor, lo cual puede ser una carga bastante pesada para el mismo. Llegando a ser un problema incluso por el ancho de banda que tenemos contratado en nuestros servidores. Lo bueno es que puede evitar el hotlinking de imágenes con un plugin o bien con la modificación del archivo .htaccess.
Un plugin que podemos utilizar para esto es el de All in one wp security, este plugin una vez instalado, nos da un ajuste secundario que nos previene de hotlinking.
Una vez instalamos el plugin, debemos ingresar en Seguridad WP > Cortafuegos > Evitar hotlink, una vez dentro, activamos la única opción disponible y tendríamos esta mejora activa. Este plugin, además de evitar hotlink, tiene otras características que sería bueno si las vemos. Como, por ejemplo, la de evitar ataques de fuerza bruta y más opciones de seguridad para WordPress.
Como última opción para evitar el hotlink, tenemos la de agregar a nuestro archivo .htaccess, un código que va a indicar a los buscadores que las imágenes que salgan de nuestro sitio son de nosotros, para ello debemos ingresar al archivo.
Este está ubicado en nuestro wePanel > Gestion de archivos > Public_html > dominio > archivo .htaccess, en este vamos a agregar este código.
RewriteEngine on
RewriteCond %{HTTP_REFERER} !^$
RewriteCond %{HTTP_REFERER} !^http(s)?://(www\.)?dominio.com/ [NC]
RewriteCond %{HTTP_REFERER} !^http(s)?://(www\.)?google.com [NC]
RewriteCond %{HTTP_REFERER} !^http(s)?://(www\.)?bing.com [NC]
RewriteCond %{HTTP_REFERER} !^http(s)?://(www\.)?yahoo.com [NC]
De esta forma, cuando una de las URL que no están en esta lista de referidos utiliza una de nuestras imágenes, van a obtener un error 403, indicando que la acción no está permitida.
Conclusión
Proteger imágenes en WordPress no significa que vayamos a impedir por completo que alguien las copie. Si una fotografía o un diseño se puede ver en Internet, siempre existirá alguna forma de guardarlo. Lo que sí podemos hacer es poner algunas trabas y dejar más claro que ese contenido tiene un autor.
Una marca de agua, un aviso de derechos de autor, limitar el clic derecho o bloquear el hotlinking son algunas opciones. No hace falta utilizar todas. Dependerá mucho de lo que publiquemos y de cuánto nos interese proteger ese material. También podemos revisar de vez en cuando si nuestras imágenes aparecen en otros sitios. Una búsqueda inversa puede ayudarnos a encontrar copias que quizá no habíamos visto.
Si aparece alguna, conviene mirar bien el caso antes de reclamar. Puede haber una autorización previa, una atribución correcta o incluso tratarse de una imagen que también está disponible en un banco de recursos. Si vemos que no es así, guardamos la URL, hacemos alguna captura y conservamos esas pruebas.
El siguiente paso puede ser tan sencillo como escribir a la persona responsable de la web. Muchas veces basta con indicar dónde aparece la imagen, mostrar cuál es la original y pedir que la retiren. Si no obtenemos respuesta, ya tendremos tiempo de valorar otras vías.
Tampoco merece la pena llenar nuestra propia web de restricciones. Una marca de agua que ocupa media fotografía o demasiados bloqueos pueden terminar molestando a quienes solo quieren consultar el contenido.
Al final, cuidar nuestras imágenes tiene más que ver con saber qué publicamos, conservar los originales y estar atentos a cómo se utilizan. Las medidas técnicas ayudan, pero también importa saber detectar una copia y decidir qué hacer en cada caso.
Con un poco de prevención y algunas revisiones de vez en cuando, podemos tener más control sobre nuestro contenido sin hacer que la web resulte incómoda para quienes la visitan.
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